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Cómo decía Josep Plà, “La cocina es el paisaje llevado a la cazuela”. Quizá empieza aquí el turismo gastronómico.

En un plato podemos admirar y comprender un territorio, su historia, sus singularidades o el clima. También el saber hacer de sus gentes y sus tradiciones. La combinación de estos elementos condiciona los ingredientes del plato de cada región.

Así como las técnicas culinarias y los procesos de elaboración o incluso los espacios en los que se cocina, convierten la gastronomía en un perfecto exponente de la cultura.

No es de extrañar, por tanto, que cada vez más personas realicen turismo gastronómico. Este juega un papel fundamental. Llegando en algunos casos a convertirse en el protagonista absoluto del viaje y condicionando el destino que eligen. Así lo confirma el II Estudio de la demanda de turismo gastronómico en España. Ha sido realizado por la consultora especializada DINAMIZA en colaboración con Turismo de la Comunidad de Madrid y el grupo González Byass.

Datos del turismo gastronómico

Según este estudio, el 76,2% de los turistas nacionales ha realizado algún viaje o escapada gastronómica en los últimos dos años. Aunque el grado de influencia que ejerce la gastronomía en sus viajes varía entre unos y otros. Para la mayoría de estos turistas (62,4%), la gastronomía influye en gran medida en la elección del destino de sus viajes.

Es uno de los motivos por los que realiza el desplazamiento, aunque no el único. El 28,7% de los viajeros gastronómicos pertenecen al segmento de la demanda que podríamos denominar turistas gastronómicos ‘puros’. Debido al alto nivel de influencia que la gastronomía ejerce en sus viajes, llega a condicionar el destino que eligen.

Los viajes y escapadas gastronómicas suelen realizarse en pareja (68,1%). Aunque también son frecuentes los viajes en familia (39,2%), siendo habitual que estos desplazamientos se realicen en coche. Durante estos viajes, suelen alojarse en establecimientos hoteleros de 4 estrellas.

Es importante destacar que existe un porcentaje importante de personas, concretamente el 42,6%, que se desplazan en el día. Son destinos nacionales cercanos para disfrutar de la gastronomía, lo que revela la importancia creciente del turismo gastronómico.

Los hábitos y preferencias de los turistas gastronómicos varían según su perfil. Dentro de la demanda encontramos foodies, wine-lovers, tragaldabas y gourmets, entre otros. En general, realizan este tipo de viajes porque les gusta probar productos y platos tradicionales de otros lugares. Consideran que la gastronomía forma parte del patrimonio cultural de un lugar.

El objetivo principal es comer bien

Sus actividades favoritas durante estos viajes son comer en restaurantes e ir de tapas (82,8 y 69,3%, respectivamente). También comprar productos locales (62,9%) y visitar mercados (59,0%) para informarse sobre la oferta gastronómica . Estos suelen consultar páginas web de opiniones y la página web oficial del destino que van a visitar.

En este aspecto, es importante destacar el amplio margen de mejora que existe en la creación de contenidos. Estos aportan información útil a los turistas gastronómicos.

En el citado estudio se han identificado las regiones, provincias y municipios gastronómicos favoritos de los españoles. Se ha estableciendo un ranking basado en las opiniones de las más de 1100 personas encuestadas en todo el territorio nacional.

La favorita es Andalucía

La comunidad autónoma favorita de los españoles para hacer viajes y escapadas gastronómicas es Andalucía. Seguida de Galicia y País Vasco. La Comunidad de Madrid y el Principado de Asturias ocupan el cuarto y el quinto puesto respectivamente. En un ranking de comunidades en el que destacan especialmente las regiones que cuentan con una cultura gastronómica con identidad propia . Así como una oferta de restauración variada y de calidad.

A nivel provincial, Madrid se sitúa como el destino gastronómico favorito de los españoles. Lo siguen las provincias de Guipúzcoa, Cádiz, Asturias y Pontevedra.

El estudio también identifica los principales destinos gastronómicos a nivel local. Entre los que encontramos capitales de provincia y, también, comarcas y municipios gastronómicos. La ciudad de San Sebastián destaca como el principal destino de turismo gastronómico a nivel local. Lo sigue seguido la capital estatal, Madrid.

En el tercer lugar se sitúa la ciudad condal, Barcelona, seguida de Bilbao y Logroño. Así, el Top 5 de ciudades gastronómicas queda integrado por las dos grandes ciudades de España. En ellas el viajero puede encontrar una gran variedad de establecimientos con una amplia oferta de restauración. Así como calles gastronómicas y mercados.

País Vasco

Dos de las tres capitales de Euskadi están mundialmente reconocidas por su cultura gastronómica. Logroño ocupa el quinto lugar influenciada por contar con una de las calles gastronómicas más emblemáticas. También por la calidad de sus vinos y los productos de la huerta riojana.

En el listado también aparecen otras entidades territoriales que cuentan con un inmenso patrimonio gastronómico. En este sentido, destaca el municipio de Gijón en Asturias, O Grove en Pontevedra. La comarca El Bierzo en León, Sanlúcar de Barrameda en Cádiz. Llanes en Asturias y Santiago de Compostela, en A Coruña.

Además de identificar los destinos favoritos de los españoles para realizar turismo gastronómico, se analiza la imagen y el posicionamiento. En especial de las comunidades autónomas teniendo en cuenta su atractivo gastronómico. Cabe destacar que todas las regiones españolas obtuvieron una puntuación superior a 2,5 sobre una escala de 4.

Galicia encabeza el atractivo gastronómico

Los resultados sitúan a Galicia como la comunidad autónoma con mayor atractivo gastronómico, con 3,71 puntos sobre 4. El 66,8% de los encuestados han catalogado la gastronomía gallega como muy atractiva. Le otorgan la máxima puntuación, mientras que el 17,5% la considera bastante atractiva. Apenas un 3,4% han valorado Galicia como un destino poco atractivo. Tan sólo un 0,3% como nada atractivo desde el punto de vista gastronómico.

En segundo lugar, se encuentra País Vasco, tan sólo 0,06 puntos por detrás de Galicia. Este destino ha sido valorado por el 58,7% de los encuestados como muy atractivo. Mientras que el 18,4% considera su gastronomía bastante atractiva.

El Principado de Asturias, con una valoración de 3,58 sobre 4, se sitúa en tercera posición. Ha sido considerado un destino gastronómico muy atractivo por el 56,5% de los encuestados y bastante atractivo por el 22,6%.

La frecuencia de los viajes gastronómicos

Las escapadas a destinos nacionales cercanos son los desplazamientos de carácter gastronómico. Estos se realizan con mayor frecuencia. Un 38,5% los realiza de forma mensual y un 37,25% lo hace una vez por temporada o estación. Los desplazamientos más largos (nacionales larga distancia e internacionales) se suelen realizar una vez al año.

La excepción son los viajes a destinos nacionales de media distancia, que son visitados por la mayoría de los viajeros gastronómicos. Al menos una vez por temporada.

Los desplazamientos a destinos nacionales cercanos también son los que cuentan con una duración más breve. Un 42,6% de los viajes realizados a menos de 200 km de distancia con la intención de disfrutar de la gastronomía. Estos suelen ser excursiones gastronómicas en el día (sin pernoctar).

Duración de estas estancias

Mientras que el 46,5% prefiere estancias de 1 a 2 días. Los viajes a destinos nacionales de media distancia también suelen tener una duración de entre 1 y 2 días (57,4%), y en menor medida de 3 a 6 días (34,3%). Conforme aumenta la distancia al destino, aumenta la duración de los viajes. Es habitual que los desplazamientos de larga distancia tengan una duración de 3 a 6 días, e incluso de una semana o más.

Esta forma de viajar, frecuente y de corta duración, plantea una oportunidad para los destinos que están trabajando en la desestacionalización.

Así pues el turismo gastronómico, en su mayoría, se puede disfrutar durante todo el año. La puesta en valor del patrimonio gastronómico también favorece la repetición del viaje. Pues los paisajes gastronómicos varían en cada estación ofreciendo al turista a oportunidad de vivir experiencias muy diferentes en el mismo destino.

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